sábado, 22 de octubre de 2011

“DECIMAS”
(O, Espínelas)
SOBRE LA SENDA DESNUDA

Hoy asomado al umbral
desde los recuerdos pasados
sometidos y apresurados,
y con su historia cada cual:
Quieren llenar el caudal,
los pensamientos masivos
libremente no cautivos,
se asoman a la memoria
con trocitos de la historia,
como piropos altivos.

Liberada la corriente
que llena el caudal del río,
afronta con desafío
para encontrar sabiamente
el beso correspondiente,
de verdecinas orillas.
Sin mirar las maravillas
el vivir pasa dejando,
aquello que va encontrando
¡ Caminando de puntillas!.

Al caminar nuestras vidas,
se agita dentro del pecho
nuestro corazón maltrecho,
por alegrías cumplidas
o por penas mal habidas
halladas en la evasión;
y ha veces es la ilusión
la que inicia la batalla
si el sentido cede y calla;
el alma no da solución.

Si al final vamos llegando
al cenís de nuestro ocaso,
no aceleremos el paso
aunque atrás valla quedando
la huella, al ir caminando;
¡la que hicimos al pasar¡.
La vida es sueño soñar,
que contempla extasiada
nuestro final y llegada,
hasta el eterno lugar.

¡Quien recoge de nacencia
la honradez rica virtud, !
además riqueza y salud
y también noble prudencia:
este hallara la esencia
del orgullo de existir.
Nada tiene que elegir
todo lo lleva asignado,
siempre será venerado
lo que le toque de vivir.

El que nace ya sin tino
con inmerecida pobreza,
no preguntes su tristeza
ni le marques su destino,
para él todo camino
estará lleno de abrojos
este no entiende de antojos
y poco puede exigir,
si es que quiere subsistir
entre pobreza y enojos.

Nuestra vida es un vergel
en él, el alma reposa
pensativa y silenciosa;
y, que dichoso es aquel
que se ciñe al “peripel”
y no suscita temores,
pues rebosantes valores:
quita en nuestro ser pavura
de nuestra mente locura
y nos llena de fervores.

Sobre la senda desnuda
busca sosiego el afán,
por la senda adonde van
nuestras ilusiones maduras
amamantadas de cordura.
Descanso busca conciencia
sobre el umbral de la ciencia,
donde el saber ya termina;
la inteligencia germina
sobre la sabia experiencia.

Caminamos engañados
sobre el tiempo que veloz
el que clama con dulce voz,
a nuestros pasos guiados
pensamientos apenados,
que naufragan en bravo mar
nos van señalando el lugar,
donde prontas soledades
preñadas de adversidades,
frenan a nuestro caminar.

Al final todos llegamos
a nuestro ocaso final,
y depende de cada cual
lo que en natura dejamos,
pues al fin todos tomamos
la vida en nuestro nacer,
por ello debemos ser
bondadosos por existir,
y saber en vida lucir
la esencia de nuestro creer.

De mi libro:”DESDE EL ALBA”



2 comentarios :

  1. El transcurrir de la vida, tema recurrente en la poesía, y que tú bordas.
    Muy bellos versos.
    Un abrazo

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  2. Ademas de muy socorrido los temas del vivir, me gusta escribir en éste estilo de poesía, "decimas"

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