jueves, 13 de octubre de 2011

DES                                                        
                                                        !!DESPIERTA LABRADOR¡¡
 
(A todos los hombres y mujeres,
dedicados al campesinado, en la
campiña extremeña, o cualquier
otro lugar.)
I
 
Coge a tus mulas yuntero
que os espera el arado:
el que dejaste clavado
a lo lejos del otero,
que espera fértil la tierra
a la descansada pareja,
para que rompa la reja
el erial de la sierra,
y mira que en tu besana,
bajo el azulado cielo
suspendida en su vuelo,
esta la alondra serrana:
espera del surco abierto
con sus agudos ojillos,
el brillar de gusanillos
que le sirva de alimento.
II
                                                         ¡Mira! gañan madrugador!
que es tu hacer bondadoso,
y es tu hacer laborioso,
de tu ímpetu soñador
orgullo del labrador
que dejas con tu arado
ese surco bien formado;
¡Creciente bajo tus pies!
donde muy fértiles después,
las bien granadas espigas
han de calmar tus fatigas,
y han de calmar tus sudores
con las semillas mejores.
Conque vamos derecho
que te espera el barbecho,
y te espera la besana;
y te canta de mañana
en la cumbre el ruiseñor,
y su canto atronador;
anuncia ya la alborada.
Ya la tierra reposada
espera la manotada
de las semillas fecundas,
ya las lluvias iracundas
puso, la tierra en sazón,
ahora tu fe tu tesón
con la ayuda de tu yunta
y el otoño que barrunta,
con sus preludios mejores
lo mejor para tus labores,
y la mejor sementera
                                                         y a las semillas primeras;
que se escapen de tu mano.
¡Venga! que nunca es temprano
para en la tierra sembrar;
pues el hombre para lograr
el fruto más madurado
debe de clavar el arado,
dejar la tierra preñada
y la semilla plantada,
bajo el austero terrón
y a esperar con ilusión:
que brote ya germinado
ese fruto enterrado
que bajo el surco quedó.
¡Labriego! mira ya llegó
ya despertó del letargo,
tras del invierno tan largo:
ese tesoro escondido
lleva en su germen prendido,
el milagro prodigioso;
ahora crece perezoso
buscando la luz que asoma
del Sol, tras de la loma,
y las lluvias torrenciales
las que llenen a raudales
las entrañas de la tierra,
y en la vega y en la sierra
y en la austera campiña,
la naturaleza apiña
el fruto ya consagrado.
Labrador ya luce el prado
las primeras clavelinas,
y ya hacen bambalinas
las puntas de las espigas;
¡Mira! como tus fatigas
sobre el campo ya maduran,
y brama y se apresuran,
sobre los tallos la mies.
Ya gritan bajo de tus pies
el vástago resecado
y el grano ya madurado,
se revienta en eclosión
esperando esta en sazón;
sobre el tallo suspendido.
Ya está tu sueño cumplido:
toma la hoz por bandera,
que ya grita en la pradera
bajo el Sol, la cigarra,
y su cantar se desgarra;
¡Y a ti, labrador! desafía.
Ahora tu hoz es armonía
entre el espeso rastrojo,
dando cortes en manojo
para tupir la manada,
convirtiendo en gavillada
el esfuerzo de tu tesón.
Ya en la era tu razón
apilados en “jascales”,
esperan haces de candeales
el momento de la trilla,
ahora rotas las gavillas
bajo el Sol, que da en la era
extendidas a la espera;
a la recua de los machos
y a los gritones muchachos,
que con el látigo en la mano
hacen con gozo en verano,
la ardua faena de trillar;
y en paja y grano dejar
las mies esplendorosa.
Ahora las trojes copiosas
al final a convertido,
el esfuerzo desmedido
en el más rico tesoro
granos de trigo de oro,
son el premio a las labores
que eleva a los labradores
al pedestal del honor,
pues unida a su labor
hace a la tierra fecunda
con el riego de su sudor;
y su constancia profunda.

De mi libro: (CAMINO DELUZ)
Publicado en (2005)


























1 comentario :

  1. pablo grados tapialunes, noviembre 07, 2011

    Bonito trabajo pero para no tener que hacerlo, solo mirarlo.

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