domingo, 9 de octubre de 2011

(ROMANCE DE
LA LUNA Y EL RÍO)

Se miraba, se miraba,
la luna en el azul del río,
después; se quedo dormida
cansada de amor y sueño.

La despertaron los grillos
con sus cantares al alba;
la luna, quedo soñando;
¡yo no se lo que soñaba.!

¿Quizás soñaba la luna
con las aguas que bajaban?
las que besan en silencio,
a los juncos de las orillas.

Se renovaban las aguas,
la luna siguió mirando
aquellas barquitas blancas,
de las espumas pasando.

Las atrevidas corrientes
despertaron del idilio;
y la luna prisionera
se quedo siempre en el río.

Quedó, con el pecho abierto
y el río siguió llevando
blanquitas espumas al mar;
por sus espejos resbalando.

Sigue la luna mirando,
con el pecho dolorido
por los pensiles de plata
que el río lleva prendidos

La luna llora en silencio
y el río le canta nanas,
 y pasan entre los juncos;
 penachos de agua clara.

La luna perdió su encanto,
el río siguió bajando:
ya se durmieron los grillos,
                                               los lirios, están despertando.

                                             De mi libro (CAMINO DE LUZ) Publicado en (2005)


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