viernes, 6 de enero de 2012

MAÑANA DE SEMENTERA

MAÑANA DE SEMENTERA

I

Una mañana cualquiera

era mañana de Otoño,

cuando se dobla el madroño

de la rama más ligera.

 
En la campiña sedienta

sobre la sombra caía,

la sangre que enrojecía

mi piel y mi vestimenta.


En mi cabeza fluía

la sangre en gran borbotón,

y un mastín como un león

con su lengua me lamía.

 
Me socorría el "Malayo"

demostrando su nobleza,

y fue con toda certeza

verdugo, galeno y ayo.

 
¡Fue jugando! así pasó

cuando me vino a enganchar

una lanza de su collar,

que a mi cabeza rasgo.

 
Me cuidaba el animal

mientras mi padre sembraba,

sobre el surco que araba;

el rubio trigo candeal.

 
Fue resultado del juego

mi cabeza mal parada,

y la llevo suturada

por veintidós puntos de fuego.

 
Solo contaba tres años

cuando experiencia maldita,

en la dehesa la "norita"

me enseño todos los daños.

 
Arrancada de un tirón

que hasta mi oreja tapaba,

toda la piel que colgaba

como penachos de un pendón.

 
Acudió presto mi padre

para socorrer mi dolor,

sobre su pecho con amor

apretaba mi desgarre.

 
Bien contadas por ventura

hay sobre cinco leguas,

que presta corrió la yegua

que nos sirvió de montura.

 
Tras una cumbre cercana

la ciudad ya se divisaba,

y mi sangre resbalaba

al trote de la alazana.

 
II

SONETO

 
Entre los brazos de mi progenitor

que cubría mi dolor, con su ternura,

unió mi piel con la fría sutura

la aguja del practicante doctor.

 
Esa grotesca sonrisa del dolor:

que mustia, dejo la flor de mi figura,

y llena, a mi mente de pavura;

y llenó a mi pensamiento de temor.

 
Mi sangre juvenil mojó mi pecho

resbalando de la herida abierta,

después, beso la tierra del barbecho.

 
Dejó el arado con tierra cubierta,

aquella flor que yo perdí maltrecho;

sobre la campiña seca y desierta.

Poema de mi libro publicado en (2005)



“CAMINO DE LUZ”

1 comentario :

  1. Es verdad¡¡ esto me ocurrio a mi, cuado solo tenia cinco años.

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