viernes, 25 de mayo de 2012

"HONDAS RAÍCES"


HONDAS RAÍCES



Con el bello colorido

que deja el tiempo al pasar,

llegan los nietos queridos;

que otra vez nos hacen soñar.

........................

Sobre nubes de algodones

con fina y blanca textura,

renovadas ilusiones

someten a los corazones

los nietos con su dulzura.



Como potros desbocados

del alma brotan cariños,

que buscan los anhelados

sentimientos bien guardados;

que escondimos cuando niños.



Y volvemos a escuchar

las melodías sonoras,

y de nuevo nuestro soñar

busca entre sueños hallar;

estelas blancas de aurora.



Reímos los alborozos

y los llantos caprichosos

de nuestros nietos amados,

y hasta lloramos de gozos

cuando están a nuestro lado.



Albor que al alma llena

de la pureza serena

a paternales consuelos,

dulzor que en la boca suena

del nieto diciendo ¡abuelo.!



No rinde el tiempo ufano

ni la cuidadosa mano,

tiembla para acariciar,

al tierno sentir humano;

que trae la vida al llegar.



No finge el tiempo juicioso

en su caminar tan fijo,

que lento y parsimonioso

nos rinde el placer gozoso;

de ver que padre es tu hijo.



La estrella luminosa

que deja su estela ver,

quiere hacernos suponer

que la vida es bondadosa;

si llegas a abuelo ser.



Cuando brota a borbotón

la esencia del corazón,

del pecho noble supura;

con la fuerza de un león

naciente del alma pura.



Como potro desbocado

va el destino guiado,

para buscar los cariños

del nieto cuando ha llegado;

con su carita de armiños.



Mi cantar por madrigales

que como espiga revienta,

entre los rubios trigales,

es savia de manantiales;

que trae la negra tormenta.



Fuerza pura e infinita,

amor que no se marchita,

dulce cariño de abuelos

que buscan con anhelos;

candor que el nieto suscita.

De mi libro "ARCOS DE AZULES ALBORADAS"

Autor. Pablo Grados Tapia













2 comentarios :

  1. Entrañable, Pablo. Aun no sé lo que es querer a un nieto, pero tiene que ser lo más parecido a querer a un hijo que exista.
    ¿Me equivoco?
    Abrazos

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  2. Montse, creo que el cariño hacia los nietos es parecido al que sentimos por los hijos, pero y aqui está el pero, esque con los nietos somos ya más maduros en nuestros sentimientos. Por otra parte es un cariño muy entrañable, el que se le profesa a los nietos.

    ¡Creo que no hay mucha diferencia entre querer a un hijo, y a un nieto!

    Un beso.

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