sábado, 4 de enero de 2014

ME ASOME A LA NOCHE



Al puntear la alborada,

con su claro oscuro cielo,

llora de amor el lucero;

al morir la madrugada.



En la noche silenciosa

cuando miran las estrellas

aquellas cosas tan bellas,

tras la oscuridad misteriosa.



Deja la Luna a su paso,

la blancura de los nardos

y sus resplandores tardos;

que se asoman al ocaso.



Se mira la noche bella

en el arco azulado,

del cielo coloreado

por estela de centella.



Asomado en el umbral

de la bóveda del cielo,

diamantes de frió hielo

luce, la aurora boreal.



La noche pura y real

ya su sombras desafían,

a rayos del Sol, que corrían

hacia el ocaso final.



Nos deja por las mañanas

en su madrugar puntero,

la caricia de su vuelo

la alondra de las besanas.



Cuando despiertan los vientos

sobre claras no lejanas,

luces del alba tempranas

iluminan el firmamento.



Cuando lloran los cristales

de la escarcha moribunda,

ríe la tierra fecunda

y florecen los eriales.


Con el blancor de nardos

sobre sombras de madrugadas,

ya asoman las alboradas

con sus resplandores tardos.


Extraido de mi libro: “AL ALBA”

Autor: Pablo Grados tapia

No hay comentarios :

Publicar un comentario