martes, 14 de enero de 2014

¿POR QUÉ, EMIGRANTES?

¿POR QUÉ, SOMOS EMIGRANTES?



Por ilusorias medidas

de riquezas mal repartidas,

siempre en manos de unos pocos

que acaudalan como locos,

lo suyo y lo de los demás;

con espíritu de avaros

y sentimientos tan raros

que solo quieren, más y más.



Siempre le toca al obrero

trasponer por el sendero,

del escarnio y la pobreza

inclinando la cabeza

para ganar un salario

a cambio de sus sudores;

¡Para que unos señores

aumenten su pecuniario!.



Es el obrero el que sostiene

del hacendado los bienes,

y obrero es el que engrandece

a la tierra que perece,

cuando le falta energía;

pues con sus brazos de acero

da el empujón certero

desde que el Sol, hace al día.



Más somos la flor mustiada

cuando al fin de una jornada,

sin andarse por atajos

te dice no hay más trabajo;

¡Aquí no vuelvas mañana!.

Es un cambio de destino

que te arroja al camino;

como podrida manzana.



Del camino fui, caminante

del que abre el emigrante

buscando patrias ajenas,

después de rompe las cadenas.

Y por sendas apenadas

camina mirando al cielo

y se quedan en el suelo,

sus lágrimas sepultadas.



Ya la marcha a lento paso

va camino del ocaso,

sobre un abismo sin fondo

no hay sentimiento más hondo

que el de tener que emigrar,

ni hay dolor más profundo

que el de rodar por el mundo

de uno a otro lugar.



El nombre le pertenece

al que llorando estremece

cuando despide a su tierra,

pues el alma se destierra;

¡Quizás! para nunca volver.

Lleva la maleta llena

del sentimiento y la pena

que hiere a todo su ser.



¡Porque somos emigrantes

nos tildan de denigrantes!

y olvidan nuestro gentilicio;

¡Maldigo de lengua el vicio!

de quien me llame forastero.

Todo emigrante bendice:

su nacencia, sus raíces;

a su cultura y a sus fueros.



En la afrenta migratoria

rota se queda la historia

y los fueros familiares,

otras tierras, otros lugares

acogerán tu partida

ya inquietud renovada,

alegrara la apenada

ilusión, mal herida.



Después de algunos años

de penas y desengaños,

amas y quieres el entorno

y piensas en el retorno,

camino de ida y vuelta;

ya son dos tierras amadas

las que escuchan tus llamadas

hay en tu corazón dos puertas.





De mi libro: ”EMIGRANTE”



Autor: pablo Grados Tapia



2 comentarios :

  1. Un poema con razón, raíz y sentimiento. Te felicito, Pablo; siempre a la vera del más débil, para demostrar al mundo que también puede denunciarse a través de la poesía.
    Abrazos, salud y libertad compañero.

    ResponderEliminar
  2. QUERIDA PILAR, COMPAÑERA POETA Y EXCEPCIONAL AMIGA, NO SOLO ME GUSTA ESTAR AL LADO DEL DESFAVORECIDO... ES QUE COMO PERSONA QUE TUBO QUE DEJAR ATRÁS POR CULPA DE LA FATÍDICA EMIGRACIÓN, A MUY COTA EDAD A TUS RAÍCES, A TU FAMILIA Y A PARTE DE TU HISTORIA, PARA QUE SIGUIERAN EXPLOTANDO EN TIERRAS QUE NO SON EN LAS QUE HAS NACIDO...ES MUY DURO CONCEBIR EL PORQUE TUVISTE QUE EMIGRAR...SOLO POR CULPA DE UNOS GOBERNANTES QUE EN SU MOMENTO NO LES INTERESÓ QUE VIVIÉRAMOS EN NUESTROS LUGARES DE NACENCIA...POR QUE LES INTERESABA ACALLAR LAS VOCES DE OTRAS ZONAS QUE SE ALZABAN CONTARA ESTOS GOBERNANTES...ELIGIENDO A LOS POBRES COMO MONEDA DE CAMBIO. TU BIEN SABES MI CUAL SON MIS IDEAS Y MI FORMAS DE PENSAR.

    BUENO AMIGA YA ME ENROLLE DEMASIADO,, MUCHAS GRACIAS POR TU VISITA Y COMENTARIO.

    UN ABRAZO COMPAÑERA ¡SALUD Y LIBERTAD!

    ResponderEliminar